- La Comunidad de Madrid alcanza los 440.866 afiliados al RETA en marzo de 2026.
- Las actividades altamente cualificadas impulsan el crecimiento del empleo autónomo.
- Comercio, transporte y sectores tradicionales continúan en retroceso.
Madrid, 6 de abril de 2026.- El mes de marzo ha finalizado con un comportamiento positivo en la afiliación al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), alcanzando un total de 3.425.882 afiliados, lo que supone un incremento de 6.009 autónomos en el último mes y más de 42.900 activos respecto a marzo de 2025. La Comunidad de Madrid cierra el mes de marzo con un total de 440.866 afiliados al RETA lo que supone un incremento de 583 autónomos en el último mes.
Más allá de la evolución mensual, los datos reflejan con claridad una transformación estructural del trabajo autónomo: La Comunidad de Madrid avanza hacia un modelo más cualificado, donde las actividades vinculadas al conocimiento y los servicios profesionales ganan peso frente al retroceso progresivo de los sectores tradicionales.
El crecimiento del último mes se concentra principalmente en las actividades de mayor valor añadido. Destacan las Actividades Profesionales, Científicas y Técnicas, que suman 220 nuevos autónomos, alcanzando los 68.182 afiliados, consolidándose como el principal motor del RETA en la región. También presentan una evolución positiva las Actividades Sanitarias y de Servicios Sociales, con 164 afiliados más (27.059), y la Educación, que crece en 47 autónomos (18.549).
Por el contrario, los sectores tradicionales continúan mostrando un comportamiento negativo. El Comercio pierde 157 afiliados en marzo, situándose en 73.940, mientras que el Transporte desciende en 121 autónomos (35.182) y la Hostelería cae en 86 afiliados (28.532). La Industria Manufacturera también registra un descenso de 6 afiliados (16.592). La Construcción, sin embargo, mantiene una evolución positiva, con un incremento de 161 afiliados en el mes, alcanzando los 49.410, siendo uno de los pocos sectores tradicionales que resiste en términos de crecimiento.
Esta evolución pone de manifiesto un problema estructural cada vez más evidente: la falta de relevo generacional en los sectores tradicionales, donde el envejecimiento del colectivo y la escasa incorporación de jóvenes autónomos están provocando una pérdida progresiva de actividad.
Para Eduardo Abad, presidente de UPTA, “la realidad del trabajo autónomo en España está cambiando: cada vez hay más profesionales altamente cualificados apostando por el autoempleo. Una transformación que refleja talento, innovación y nuevas formas de trabajar. Estamos ante la consolidación de un nuevo modelo de trabajo autónomo más especializado y con mayor valor añadido. Sin embargo, este cambio también pone de relieve los problemas estructurales de los sectores tradicionales, donde la falta de relevo generacional amenaza su continuidad”.