- Madrid alcanza los 442.827 afiliados al RETA tras sumar 1.961 autónomos en abril.
- La región gana más de 6.615 afiliados en el último año y consolida su crecimiento.
Madrid, 5 de mayo de 2026.- La Comunidad de Madrid continúa mostrando una evolución positiva del trabajo autónomo en 2026, en contraste con la imagen de caída que trasladan algunas estimaciones. El mes de abril ha cerrado con 442.827 afiliados al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), tras sumar 1.961 nuevos autónomos en el último mes.
En términos interanuales, Madrid registra un incremento de 6.615 afiliados respecto a abril de 2025, lo que supone un crecimiento del 1,49%, consolidando una tendencia sostenida al alza del trabajo por cuenta propia en la región.
El comportamiento por sectores en la Comunidad de Madrid refleja una evolución desigual, con protagonismo de los servicios. La Construcción lidera el crecimiento mensual con 268 nuevos afiliados, alcanzando los 49.678 autónomos. También destacan los incrementos en Comercio, que suma 150 afiliados hasta los 74.090, rompiendo la tendencia de caídas de los últimos meses, y en Hostelería, con 115 nuevos autónomos (28.647). La Industria manufacturera registra un aumento de 131 afiliados (16.723), mientras que Educación (+59) y Actividades sanitarias (+76) mantienen su evolución positiva.
Por el contrario, el Transporte pierde 282 afiliados, situándose en 34.900, y las Actividades profesionales, científicas y técnicas registran un descenso de 162 autónomos en el mes, aunque continúan siendo un sector clave en el tejido productivo madrileño.
La evolución reciente del RETA no deja lugar a dudas: el trabajo autónomo está creciendo. En lo que va de 2026, el sistema suma más de 34.000 afiliados a nivel estatal. Son datos oficiales de la Tesorería General de la Seguridad Social que reflejan afiliación real a final de mes, no estimaciones.
Sin embargo, la Encuesta de Población Activa (EPA) ha señalado una supuesta caída de más de 60.000 autónomos. Asumir este dato como una fotografía fiel del sector supone ignorar tanto la naturaleza de esta estadística como sus limitaciones. La EPA no mide afiliación real, sino percepciones sobre la situación laboral a partir de una muestra. Equiparar estas estimaciones con los registros efectivos del RETA distorsiona la evolución del colectivo. En un contexto de crecimiento sostenido, dar por buena una caída inexistente no solo es incorrecto, sino que proyecta una imagen completamente alejada de la realidad del trabajo autónomo en España.
Para Eduardo Abad, presidente de UPTA, “el trabajo autónomo no puede medirse solo con encuestas. Los datos de afiliación reflejan la realidad, no son estimaciones; todo lo demás es ruido. Resulta preocupante que se esté trasladando una imagen negativa del colectivo basada en cifras que no responden a esa realidad. Eso no ayuda ni a los autónomos ni a la toma de decisiones.”